lunes, 7 de septiembre de 2015

13 Errores que (quizás) estás cometiendo en LinkedIn


Errores LinkedIn




LinkedIn es la mayor red social profesional del mundo: 380 millones de usuarios a julio de 2015. Es una red social, sí, pero es también algo más: una gran base de datos profesional, una plataforma de búsqueda de empleo y captación de talento, un entorno en el que mostrar (y hacer valer) conocimientos y aptitudes, un nicho para la identificación de contactos comerciales o de negocio, el ámbito en el que empezar a crear, proyectar y fortalecer tu marca personal, mantenerte al tanto de tendencias en tu sector, estar al día de novedades, impulsar tu carrera profesional y activar tu red profesional.

LinkedIn es, además, una de las redes sociales que más está creciendo en España: ha pasado de 3,5 millones de usuarios en 2012 a más de siete millones en 2015. Ya sea por la crisis económica de los últimos años y la acuciante necesidad de encontrar empleo, o por la madurez y amplia penetración de los social media que el país ha experimentado, lo cierto es que LinkedIn es, junto con Twitter y con Instagram, una de las tres redes que más ha crecido en número de miembros también en el último año. Según el “VI Estudio de Redes Sociales en España de IAB Spain” publicado en enero de 2015, el 31% de los usuarios españoles de Internet utilizan esta red, 9 puntos más que el año anterior.

Pero en LinkedIn no se trata de estar por estar: se trata de gestionar tu perfil profesional, accionar tu red profesional, mantenerte activo con una meta determinada. Cualquier función y categoría profesional tiene cabida en esta plataforma, pero las expectativas, objetivos y actitudes condicionarán el resultado. 

Si te estás planteando dar el salto a esta red, o si ya estás presente en ella, comprueba que no cometes alguno de estos 13 errores.

1. Actuar como en otras redes generalistas en las que ya participas
LinkedIn no es Facebook, ni Twitter ni Instagram, no por su diseño y funcionalidades, sino por el contexto en el que desarrollas la actividad: de profesional a profesional. Estás en un entorno B2B en el que tus contactos no esperan que te dirijas a ellos como a un amigo, ni les interesa ver tu última foto de las vacaciones, ni mucho menos saber qué estás cocinando (excepto que seas un chef, por supuesto). En LinkedIn no existe el “Me gusta”, sino “Recomendar”, un pequeño matiz de léxico que marca una gran diferencia.

2. No completar bien tu perfil
Es tu carta de presentación, donde muestras quién eres, qué has hecho hasta ahora y hasta dónde puedes llegar. El tipo de foto, cómo está redactado el extracto, la experiencia profesional, la formación, los premios y reconocimientos, tus publicaciones… Todo cuenta, comenzando por el título y la descripción de tu puesto de trabajo actual. Es importante que tengas claro cómocrear un perfil perfecto en LinkedIn.

3. No gestionar tu perfil ni aportar contenidos
Malas noticias: con tener un perfil bien cumplimentado no has terminado. Lo único que has hecho es empezar. No tiene sentido crear un perfil sin darle utilidad. Es más, por mucho que quieras, raro será que puedas mantenerte inactivo: te llegarán solicitudes de conexión que tendrás que aceptar o ignorar. Pero es que: ¿realmente te merece la pena estar por estar?

4. No tener claros tus objetivos
Empieza por el principio, pregúntate: ¿cómo quiero conducir mi vida profesional? ¿Qué espero, y cómo puedo conseguirlo? Si eres un arquitecto, participar en grupos de turismo te aportará más bien poco, por mucho que te guste viajar. Si buscas empleo y presentas tu candidatura para ofertas en las que no cumples los requisito, difícilmente te seleccionarán, por muchas ofertas a las que te inscribas. Si eres enfermera, publicar imágenes con frases motivacionales quizás coseche muchos “recomendar”, pero ¿te qué te servirá?

5. Pensar que LinkedIn sirve sólo para encontrar empleo
Aunque no estés en búsqueda activa de trabajo, LinkedIn puede enriquecer tu entorno profesional con tendencias, novedades, contactos interesantes y mucho más.

6. Creer que con buscar empleo en LinkedIn, lo vas a encontrar
LinkedIn complementa, pero no sustituye, a otros canales y vías de búsqueda de trabajo. Comprueba qué tipo de ofertas se publican, pero no abandones otras fórmulas alternativas.

7. Automatizar publicaciones
No, de verdad, publicar simultáneamente el mismo contenido en todas las redes sociales en las que estás presente puede ahorrarte tiempo, pero no es lo más rentable. No olvides que además, aquí el contexto es diferente, LinkedIn tiene unos códigos de conducta y formas de expresión diferentes a Facebook o Twitter. Ahora bien, automatizar no es lo mismo que programar: puedes planificar con antelación tus actualizaciones en LinkedIn con herramientas gratuitas con Hootsuite o Buffer, optimizarás tu tiempo y podrás medir además el resultado (aparte de las propias estadísticas que LinkedIn proporciona).

8. Agregar contactos sin ton ni son
¿Irías por la calle repartiendo tu tarjeta de visita al primero que se te cruza? ¿Pedirías a un desconocido que te deje sentarte en su oficina sin explicarle para qué? En LinkedIn tampoco.

9. No personalizar las invitaciones a conectar
Sobre todo, si no conoces ni tienes una relación directa con ese profesional. Tómate la molestia de adaptar el típico “Me gustaría añadirte a mi red profesional en Linkedin” o “Como eres una persona de confianza…”. Explícale a tu potencial contacto qué tenéis en común, por qué estás interesado en añadirle a tu red o qué puedes aportarle. Mejorará además la percepción inicial sobre ti.

10. Enviar una invitación a conectar para escribir una consulta o petición en el correo
Ese tipo de mensajes implican que esperas que el destinatario te responda a tu demanda de información. Para eso, si el usuario carece de cuenta Premium, tendrá que aceptar tu invitación a conectar. Pero, ¿y si quiere contestarte, pero no desea añadirte a su red? Es mejor que envíes un InMail mediante una cuenta Premium: el destinarlo podrá responderte sin problema. Deberás pagar por contratar ese tipo de cuenta, pero tu acercamiento tendrá más garantías de éxito.

11. Olvidar las normas básicas de cortesía
Los mensajes de LinkedIn se empieza con un saludo (“Hola”, “Buenos días”), terminan con una despedida (“Atentamente”) y en medio se aprovecha para dar las gracias por la atención recibida. Como en cualquier otro tipo de correo electrónico laboral.

12. Intercambiar recomendaciones
Te lo aseguro: se nota. Y te resta credibilidad. Lo que en un principio puede parecer un favor entre compañeros o amigos (“Yo te recomiendo, cuento lo estupendo que eres y a cambio tú me escribes a mí otra recomendación”) no sólo no sirve de nada, sino que denota poca profesionalidad. Cuando pidas una recomendación, piensa bien a quién se la solicitas y cómo puede complementar lo que tú ya cuentas en tu perfil. Cuando recomiendes a alguien, ten en cuenta que estás ejerciendo de prescriptor explícito de su valía profesional: ¿estás seguro de que lo merece de verdad?

13. Abrir un perfil usuario con nombre de empresa para promocionar tu negocio
Para eso están ya las páginas de empresa de LinkedIn, un formato específico con características y funcionalidades especiales. Que además, te resultarán más eficaces. En este ebook gratuito “LinkedIn para empresas encontrarás completa información sobre cómo sacarle partido a LinkedIn en marketing corporativo.

Y tú, ¿te has encontrado con alguna de estas situaciones en LinkedIn?
Foto: FreeDigitalPhoto
Libro gratis LinkedIn para empresas

 

13 comentarios:

  1. Hola María, muchas gracias por compartir el artículo. Es verdad, tenemos que tener una estrategia al participar en esta red social. Como dices, tener un objetivo claro. A mi me ha servido mucho también participar en los debates dentro de los grupos, he conocido gente muy interesante.

    Te comparto un artículo que traduje del The Huffington Post sobre 5 maneras de utilizar Linkedin para conseguir trabajo, espero sea de tu agrado. Un abrazo!

    http://comoconseguirtrabajo.net/5-formas-de-utilizar-linkedin-para-coseguir-trabajo/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola César, gracias por compartir el artículo de The Huffington Post. Saludos

      Eliminar
  2. Muy buen artículo. Tienes toda la razón. Creo que linkedin es una de las mejores redes sociales que tenemos a día de hoy.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Me ha encantado! Me ha parecido interesante y el que más de uno debería de leerse..
    Gracias por compartirlo!

    ResponderEliminar
  4. Me ha encantado! Me ha parecido interesante y el que más de uno debería de leerse..
    Gracias por compartirlo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti Carmen por visitar este blog! Un saludo,

      Eliminar
    2. Voy a empaparme de tus consejos para actualizar mi linkedin urgentemente. Es uno de mis propósitos para el año nuevo. Como no fumo y salgo a correr... Muy interesante María.

      Eliminar
    3. ¡Hola Begoña! Genial ese propósito, verás como además es más sencillo (mucho más sencillo) que si quisieras dejar de fumar... Y como además veo que no fumas, más fácil aún ;-) y quién sabe, quizás nos encontremos corriendo por algún lado, alguna vez :-)

      Eliminar
  5. Buenos días María,

    Me parece muy interesante tu post sobre los errores en LinkedIn. Siendo está una red social de medios profesionales, es importante que sepas donde te estás metiendo, y sobre todo, tener en cuenta cómo te ven los demás.

    Nosotros, en Factoría Creativa, tenemos muy claro la importancia de saber gestionar muy bien las redes sociales. ¡Pásate por nuestro blog! tenemos información que te podría interesar.

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Gracias María. Un buen artículo sobre LinkedIn y las buenas prácticas de su uso. Hay alguna cosa en la discrepo contigo (automatizar publicaciones), o al menos discrepo en un título tan generalista, aunque tú tienes más conocimientos y más experiencia que yo así es que seguramente con el tiempo me termine dando cuenta que llevas razón.

    Una cosa más al margen de LinkedIn. Me ha llamado la atención que uses Blogger, yo soy un usuario a tiempo completo de los productos de Google (quizá demasiado) y Blogger se ve siempre por los grandes especialistas de la red como el hermano pequeño de WordPress, el denostado. La verdad me ha alegrado que alguien con tantos seguidores prefiera Blogger a WordPress.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Hugo! Respecto a Blogger... Bueno, la verdad es que abrí este blog hace ya varios años, en 2010, y entonces Blogger me pareció una buena opción. Pero lo cierto es que tiene muchas limitaciones, muchas. Te reconozco que a día de hoy... si volviera a empezar un blog, optaría por WordPress sin dudarlo... Lo comento por si te lo estás planteando. ¡Y gracias por visitar mi blog! Un abrazo

      Eliminar
    2. Ok. Muchas gracias. Queda claro. Es una pena, con el apego que le tengo yo a Google y todo el mundo me recomienda lo mismo, WordPress. En fin, será que lleváis razón.

      Un abrazo.

      Eliminar