lunes, 19 de octubre de 2015

Los nuevos grupos de LinkedIn: guía para no perderte


Grupos de LinkedIn





El 14 de octubre LinkedIn implantó las nuevas configuraciones para los grupos, y de inmediato se apreciaron los primeros resultados: el número de grupos de esta red social ha pasado de más de 2,2 millones en septiembre de 2015, a poco más de 1,2 millones ayer. Casi un millón de grupos ha desaparecido de sopetón. ¿Qué ha ocurrido?

Ha sucedido que casi la mitad de los grupos que existían en LinkedIn eran “sólo para miembros”, es decir, grupos cerrados en los que para poder leer y consultar los debates debías formar parte del grupo, o solicitar el ingreso. A partir del 14 de octubre, LinkedIn ha cambiado la categorización de estos grupos y los ha convertido en “no publicados”: ya no aparecen en los resultados de búsqueda de la red social, ni puedes localizarlos, si no formas parte de él. Han dejado de existir de facto (aunque sigan operativos).

Es sólo una de las novedades que LinkedIn ha introducido en los grupos, según ha asegurado la compañía, “para garantizar que sean siempre el espacio virtual más fiable posible y puedas reunirte con profesionales de intereses similares a los tuyos”. Pero como con todo cambio, las nuevas funciones presentan no sólo ventajas, sino también inconvenientes.

Aquí tienes las principales novedades de los grupos de LinkedIn, y cómo puede afectarte tanto si eres administrador de alguno de ellos, o simplemente uno de sus miembros.


1. Los grupos pasan a ser “estándar” o “no publicados”
Los que hasta ahora eran grupos abiertos se transforman en “estándar”, y los grupos “sólo para miembros” se convierten en “no publicados. Los grupos estándar aparecen en los resultados de búsqueda: puedes convertirte en miembro pidiendo el ingreso o si te invita otro miembro que sea contacto tuyo de primer grado. Los grupos no publicados no figuran en las búsquedas, y sólo puedes unirte a él si el administrador o el propietario te envía una invitación (no puedes solicitar entrar).

  • Ventajas. Los grupos “no publicados” son ahora la herramienta perfecta para configurar intranets con empleados o extranets con distribuidores, por ejemplo: tendrán un carácter casi “secreto” y sólo podrán sumar miembros si el administrador les invita, lo que evita tener que rechazar peticiones no deseadas. Los grupos “estándar” aumentan las posibilidades de crecimiento, ya que cualquier miembro puede invitar a unirse a un contacto de primer grado.
  • Inconvenientes. En los nuevos grupos “estándar”, el administrador pierde el control sobre la admisión al grupo: ya no tiene “la última palabra” sobre quién puede o no entrar. Los grupos “no publicados” se hacen tan, tan privados, que pierden toda visibilidad, y el administrador debe realizar una gestión proactiva de invitación a nuevos usuarios. No hay término intermedio.


2. Los contenidos de todos los grupos son privados: los debates sólo son accesibles para sus miembros
Antes, los grupos “abiertos” permitían que cualquier usuario de LinkedIn pudiera leer los debates, aunque no formara parte del grupo, y estos debates eran susceptibles de ser indexados en buscadores como Google. Únicamente los grupos “sólo para miembros” reservaban los contenidos a sus miembros. Ahora, para consultar cualquier debate, hay que formar parte del grupo, sea del tipo que sea.
  • Ventajas. Aumenta la percepción de “exclusividad” de cada grupo, y la confidencialidad sobre lo que allí se debate. Se incentiva el carácter “aspiracional” de querer pertenecer a un grupo para saber qué es lo que se comparte en su seno.
  • Inconvenientes. El usuario ya no tiene la posibilidad de valorar previamente el contenido para saber si le interesa pedir admisión en el grupo: realiza la solicitud “a ciegas”.

3. Todas las aportaciones y contenidos pasan a publicarse directamente
Antes, el administrador podía decidir si los miembros del grupo podían publicar libremente, o se necesitaba siempre revisión y aprobación previa del contenido. Ahora, todas las conversaciones de todos los grupos se publican instantáneamente, sin autorización del administrador.  Eso sí: los propietarios, administradores y moderadores de grupo pueden continuar eliminando conversaciones que se salgan de los temas y someter a los miembros a un proceso de moderación. Además, LinkedIn ha asegurado que ha mejorado el filtro de contenido no deseado o spam, para que las conversaciones promocionales pasen automáticamente a la bandeja de moderación. Ya no hay pestaña de “Promociones”, aunque sí se mantiene la de “Empleos”.
  • Ventajas. Los usuarios podrán beneficiarse, potencialmente, de una mayor fluidez en los debates.
  • Inconvenientes. Para los administradores, se complica la tarea de moderación: el filtrado “a posteriori” a veces no es nada eficaz. Por otra parte, para que el filtrado automático de spam sea realmente efectivo, se requiere un análisis lingüístico del contenido que en ocasiones, al menos en castellano, no es nada sencillo.

4. Los subgrupos desaparecen, y se convierten en grupos independientes
Antes, cada grupo podía albergar hasta un máximo de 10 subgrupos, para segmentar temáticas. Para formar parte de un subgrupo, el miembro debía también ingresar en el grupo principal, lo que nutría a su vez de miembros el grupo principal y lo hacía más relevante.
  • Ventajas. Los usuarios ya no tendrán que formar parte de dos grupos (el principal más el subgrupo) cuando quieran unirse a uno de estos subgrupos: todos los grupos son ahora “grupo principal”.
  • Inconvenientes. Los subgrupos ayudaban a estructurar conversaciones en los grupos con muchos miembros. Ahora desaparece esa posibilidad. El administrador tiene la opción de cambiar el nombre de los subgrupos (incluyendo por ejemplo una denominación común en todos ellos, más la temática concreta de cada uno), y enlazarlos desde la página “Acerca de” de presentación del grupo. Pero la visión estructurada desaparece.

Estos cambios se suman a la supresión de las estadísticas de los grupos, que LinkedIn eliminó entre abril y mayo de este año, y las restricciones en el envío de mensajes privados entre miembros del grupo (antes, cualquier miembro de un grupo podía enviar un mensaje privado a otro miembro del mismo grupo; ahora se establece un límite máximo de 15 mensajes al mes por usuario).

En LinkedIn insisten en que con estas modificaciones buscan que “la utilización de LinkedIn sea más sencilla para todos los miembros”. Pero tú, ¿qué opinas? ¿Son mayores las ventajas o los inconvenientes de los nuevos grupos?

4 comentarios:

  1. Gracias por esa información. Realmente a ver si empiezo a dedicarle más tiempo a Linkedin y a sus grupos ...

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  2. Buenas, María:
    estupendo artículo sobre los nuevos grupos de LinkedIn.

    En respuesta a tu pregunta: Se han confundido con estos cambios o al menos esa es la impresión que yo tengo.

    Si ya era difícil encontrar un grupo que realmente valiese la pena, ahora creo que aún será más complicado, sin estadísticas o con grupos tan privados.

    En mi caso, cuando quería contactar con una persona buscaba en qué grupos estaba o cuales administraba para intentar comenzar a relacionarnos... ¿Ahora como lo conseguiré?

    Incluso en los grupos privados, tenías una oportunidad de que el administrador "te conociera" al recibir la solicitud... ahora no se muy bien cómo podremos hacer.

    Desde mi punto de vista, el problema de los grupos era encontrar uno que tuviera contenidos de calidad y no tanto cómo se encontraban o qué veíamos de ellos... pero está claro que mi perspectiva no es la misma que la de LinkedIn

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  3. María,

    Miraremos qué tal estos nuevos cambios pero a priori creo que LinkedIn al quitar hace un tiempo todas las estadísticas y gráficas de grupos, y ahora con esta nueva acción, está complicando, como dice Iván, el que podamos mirar qué grupos nos interesa realmente tener.

    ;-)

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