lunes, 16 de octubre de 2017

Por qué Facebook no es ya (solo) una red social

Time for Change


Facebook tiene ya más de 2.000 millones de usuarios en todo el mundo, pero ser la mayor red social no es lo que le caracteriza. Tampoco, ser el núcleo de un conglomerado que incluye otras de las dos redes sociales con mayor penetración del planeta: Instagram y WhatsApp.

Porque Facebook no es ya solo una red social, ni un grupo de redes sociales: Marck Zuckerberg ha desarrollado en torno a la empresa varios negocios que apuntan hacia dónde está evolucionando la compañía. La compra, en 2014, de la firma de realidad virtual Oculus VR por 2.000 millones de dólares, y Ascenta, que diseña y construye drones que funcionan con energía solar, fueron solo el primer paso en la transformación tecnológica de la compañía.

Así es como Facebook está reinventándose como red social:


1. Apuesta por la inteligencia artificial

Ya en 2014, Mark Zuckerberg anunció que la inteligencia artificial (AI, en las siglas en inglés) era una de las grandes prioridades de la compañía. La intención: replicar a través de AI sentidos humanos como la visión y el oído, para que Facebook pudiera entender (y servir) mejor a sus usuarios. La mayor parte de los desarrollos de AI realizados por Facebook se han aplicado a reconocimientos de imágenes y vídeos, y a Facebook Messenger, por lo que no resultan, a priori, demasiado espectaculares.

Pero la apuesta es clara y tiene incluso nombre: Facebook Artificial Intelligence Research (FAIR), cuyo objetivo es “entender y desarrollar sistemas con nivel de inteligencia humana”. En septiembre de 2017, Facebook anunció la apertura de un gran centro de investigación en inteligencia artificial en Montreal, Canadá, que estará especializado en “aprendizaje reforzado” enfocado hacia el lenguaje, con el objetivo de crear asistentes virtuales coherentes y útiles.

Y hablando de lenguaje… en julio de 2017 saltó a los medios de comunicación la “inquietante” noticia de que Facebook había tenido que desconectar dos máquinas con las que experimentaba en lenguaje artificial, porque éstas habían sido capaces de crear su propio lenguaje, incomprensible para los humanos, “con consecuencias imprevisibles”. La realidad fue sin embargo mucho más prosaica y menos tenebrosa, como explican en Gizmodo (“No, Facebook Did Not Panic and Shut Down an AI Program That Was Getting Dangerously Smart”).

2. Entrada en el sector bancario

O en concreto, en el de las entidades de dinero. Desde hace ya tiempo, en Estados Unidos Facebook está habilitada para operar como entidad de dinero electrónico, lo que permite que los usuarios puedan enviar dinero de persona a persona a través de Facebook Messenger. Desde el 30 de diciembre de 2016, puede hacerlo también en España, ya que desde esa fecha figura en el Registro Oficial de entidades del Banco de España. Antes, en octubre, consiguió también que el Banco Central de Irlanda le concediera licencia para operar.

Los avisos de que “Facebook amenaza al sector bancario” no se han hecho esperar. Pero en realidad, la incursión de Facebook en este sector tampoco es nueva. De hecho, la primera relación de Facebook con la banca data de 2012, cuando, en colaboración con el banco australiano Commonwealth Bank, puso en marcha una aplicación para realizar pagos a través de la red social. Más adelante llegó a otro tipo de acuerdos con entidades como ASB Bank (Nueva Zelanda) o ICICI Bank (India) para dar acceso directo a sus servicios de banca online.

Según consta en el III Ranking de Competidores del Sector Financiero del IEB, “una potencial incursión en el negocio de transferencias bancarias a nivel mundial (de Facebook) mermaría considerablemente las comisiones aplicadas por las entidades financieras por este tipo de operaciones”. De ahí que la compañía sea vista como una amenaza por las entidades financieras.

3. A por el comercio electrónico

En octubre de 2016, la compañía lanzó en Estados Unidos Facebook Marketplace, un servicio de compra y venta de artículos de segunda mano entre particulares, pensado para competir con eBay y Craiglist. En agosto de 2017 introdujo Facebook Marketplace de forma simultánea en 17 países de la Unión Europea, en clara competencia, en el caso de España, con Wallapop.

Como en Wallapop, en Facebook Marketplace el usuario puede buscar productos en venta cerca de su ubicación y negociar la venta a través de mensajes directos (los pagos se realizan fuera de la plataforma).

Facebook no ha indicado cuántos usuarios utilizan Marketplace al mes, la única cifra que ha proporcionado es la del número de artículos en venta en esta plataforma en Estados Unidos: 18 millones.

No es esta, por supuesto, la única incursión de Facebook en el comercio electrónico. En mayo de 2016, Marck Zuckerberg se propuso dar un nuevo impulso al social commerce desde dentro de Facebook, ofreciendo la posibilidad de añadir una sección de “Tienda” en las páginas de empresa, sin necesidad de utilizar aplicaciones externas. 

Para las páginas de Estados Unidos, se da la posibilidad de que las compras realizadas en la “Tienda” se paguen directamente a través de la página de Facebook (utilizando PayPal o Stripe, sin que Facebook cobre comisión por ello) o redirigir a los clientes a un sitio web externo para efectuar el pago. Las páginas de fuera de Estados Unidos no tienen habilitada la opción de compra directa en Facebook: solo se puede incluir la opción de solicitar más información a través de un mensaje, o bien enlazar con una web externa. 

No existen cifras, sin embargo, sobre el volumen de negocio generado a través de estas “Tiendas”.

4.  También televisión

En agosto de 2017 Facebook presentó Facebook Watch, una nueva sección dentro de esta red social con vídeo y contenidos originales. Se trata de una combinación de las posibilidades que ofrece Youtube con las opciones de canales de streaming como Netflix. De momento solo está disponible para un reducido número de usuarios en EEUU.

El canal incluirá un amplio abanico de formatos: desde series y vídeos de telerrealidad a comedias o deportes en directo. Los usuarios podrán acceder a los vídeos que compartan otros usuarios, visionar los más populares en la comunidad de la red social y ver contenidos originales, realizados tanto por usuarios desconocidos como por personajes reconocidos. Además, las opciones permitirán comentar vídeos e incluso guardar episodios para verlos más adelante. ¿Conseguirá Facebook Watch imponerse a Youtube y a Netflix?

¿Y en el futuro? Está por ver, pero Mark Zuckerberg escribió en febrero de 2017 una especie de “manifiesto” sobre cómo debe evolucionar su compañía: en el texto, señalaba que es el momento de Facebook para “desarrollar una infraestructura social que dé a la gente el poder de construir una comunidad global que funcione para todos nosotros”. Y, con ello, resolver algunos de los mayores problemas que enfrenta la sociedad, como "acabar con el terrorismo, luchar contra el cambio climático y prevenir las pandemias".

Ahí es nada.





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1 comentario:

  1. Porque mas que una red se ha hecho mas publicitario y esto hace que sus propósitos no sean del todo visibles

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